Sinonimia Tripanosomiasis americana, enfermedad de Chagas-Mazza.
Etiología La enfermedad de Chagas es producida por el protozoo flagelado Trypanosoma (Schizotrypanum) cruzi. Este protozoo tiene un ciclo vital complejo que incluye a los mamíferos y a un artrópodo vector. En el mamífero, T. cruzi se encuentra en dos formas: los tripomastigotes extracelulares en la sangre (antiguamente denominados formas de tripanosoma) y los amastigotes intracelulares en los tejidos (antiguamente, formas de leishmania). En el vector también existen dos formas, ambas extracelulares: los epimastigotes (antiguamente, formas de critidia) en el intestino y en los cultivos in vitro, y los tripomastigotes o tripanosomas metacíclicos en el intestino terminal. En preparaciones delgadas de sangre teñidas con Giemsa, se puede observar que los tripomastigotes son fusiformes, doblados en forma de “U” o de “C”, algunos son delgados y de unos 20 μm de largo y otros son más anchos y cortos, de unos 15 μm de largo. Cerca del final del parásito, hay un quinetoplasto grande que abulta el cuerpo y un flagelo que nace del quinetoplasto y se prolonga más allá del extremo anterior del cuerpo. Entre el flagelo y el cuerpo se observa una membrana ondulante delgada con 2 ó 3 ondulaciones. El núcleo es también grande y abultado y se ubica cerca del centro del cuerpo. Los amastigotes son ovales, de unos 2 x 3 μm, con un núcleo, un quinetoplasto y un flagelo corto intracelular que solo se puede observar cuando se emplean grandes aumentos. Los epimastigotes son fusiformes, de unos 20 μm de largo, con el quinetoplasto anterior al núcleo, la membrana y el flagelo más cortos. Los tripanosomas metacíclicos son más largos, delgados y rectos que los tripomastigotes sanguíneos. Mediante la electroforesis de isozimas de diversos aislados de T. cruzi se ha podido separar las cepas de los parásitos en función del predominio de ciertas isozimas, los zimodemas. Miles (1983) introdujo esa técnica en el estudio de T. cruzi e identificó en el Brasil 3 zimodemas que exhibían diferencias epidemiológicas. En estudios posteriores se identificaron 7 zimodemas en el Brasil, 11 más en Bolivia, Chile, Colombia y el Paraguay (Bogliolo et al., 1986), y 12 en la Argentina (Blanco y Montamat, 1998). Aunque algunos autores han sugerido una correlación entre ciertos zimodemas y las características epidemiológicas o clínicas de los parásitos, otros autores no han podido comprobarla (Lauria-Pires y Teixeira, 1996). En algunas partes de América Central y del norte de América del Sur también se encuentra el Trypanosoma (Herpetosoma) rangeli que se transmite al hombre y a una variedad de mamíferos por la picadura de varios reduvídeos. Si bien esta especie no causa enfermedad en el hombre ni en los demás animales, produce parasitemias prolongadas y se puede confundir con T. cruzi. Los tripomastigotes sanguíneos de T. rangeli son más delgados y largos que los de T. cruzi, de unos 30 μm, con un núcleo más pequeño y un quinetoplasto mucho más diminuto y más alejado del extremo posterior del parásito.
